miércoles, 19 de enero de 2011

Paralelismos con la vida

Esto lo escribí hace un par de días en clase. Que cada uno saque sus propias conclusiones

¿Recuerdas cuando aprendías a montar en bici? Tenías miedo, era una experiencia nueva y no sabías lo que iba a pasar.
-No me sueltes -pedías temerosamente. Y te prometían que no te soltarían.
Confiando en eso, comenzabas a pedalear. Sentías unas manos agarrándote y te sentías seguro, a salvo y sin miedo. Pero, cuando menos lo esperabas, te soltaban obligándote a hacer todo tú solo. El terror te invadía y te ponías nervioso. Pero ese era el momento clave, te tocaba ir solo pasara lo que pasase.

Muchas veces perdías el control y te caías haciéndote daño. "Si no me hubiera soltado como me prometió" pensabas tristemente "no me hubiera pasado nada".
Pero, en una de esas, aprendes a montar en bici.